Ya hemos hablado otras veces de maneras para juzgar a un portero. Pero en este caso, los consejos no vienen de un viejo lobo como Don Alfredo, sino de un libro de organización de la producción, titulado El Fabricante de Helados.
Al margen del contenido del libro, del que hablaré cuando llegue su momento y en otro foro, me llamó la atención una metáfora que utiliza para juzgar la manera en la que una empresa gestiona la calidad de la experiencia de usuario que proporciona a sus clientes.
El consejero está ayudando al directivo a reflotar la fábrica y, mientras le felicita por los progresos realizados, le advierte que no ha de confiarse. Cualquiera puede hacerlo bien un día, pero lo complicado es comportarse bien cuando llegan los malos momentos. Entonces le relata lo que les aconsejaba su entrenador de hockey en la universidad.
“No juzgues a un portero por su mejor día, porque casi cualquiera puede ser un as durante un rato; júzgalo por el peor. Cuando no esté fino, ¿te hará perder el partido o todavía jugará lo bastante bien como para que ganes?”
¿Eres un buen portero? ¿En los buenos días o también en los malos? Ese es, precisamente el objetivo a alcanzar.

Muy buen blog amigo, me encanto
Me alegro de que te haya gustado. Comentarios como este animan a seguir. Muchas gracias!