Las piezas del equipo, la parte del todo y la final más apretada de mi vida

Los Alpha Flight y sus suplentes.

Los mayores superhéroes de todo... ¡¡Canadá!!. Alpha Flight y sus suplentes (Beta Flight). Nótese en ambos grupos la presencia del "Bruto" y de "la Chica".

Todo equipo se compone de personas distintas, con diferentes capacidades. Cada persona aporta al grupo lo mejor de sí mismo, para conseguir que el todo sea mejor que la suma de las partes.

En ningún sitio se ha explicado mejor esta máxima de la gestión de equipos que en los tebeos de superhéroes. Cada integrante del grupo de superhéroes (habitualmente el líder, el graciosete, la chica, el sabio y el bruto) suple con sus poderes, las carencias de los poderes de los demás.

Los equipos deportivos, y en general, cualquier equipo de trabajo, presentan la misma estructura. Han pasado ya quince años desde que tomé parte en el mejor ejemplo que de esto puedo presentar. Jugábamos la final de la Liga del colegio mayor. A pesar de ser los vigentes campeones, veníamos de pasar a semifinales por los pelos. Eliminamos a los grandes favoritos en la tanda de penaltis y llegamos a la final.

Para entonces ya me había labrado fama de buen portero, los dos años siguientes sería el portero titular del equipo del colegio, y a nadie sorprendió que jugara un gran partido. El partido concluyó con empate a 1. La prórroga, a cara de perro y con los dos equipos en el bonus (cualquier falta provocaba tirar sin barrera), no acababa de conseguir mover el marcador.

A falta de un minuto, una mano absurda, pero clara, en el centro del campo, nos daba la posibilidad de tirar un doble penalti. Augusto, un buen jugador, pero que no se contaba entre los titulares del equipo, había preferido ver los 64 minutos de partido ya disputados desde el banquillo. Pero cuando el árbitro pitó el doble penalti, todos fijamos la mirada en él. Era, sin lugar a dudas, el mejor tirador de dobles penaltis. En el banquillo le hicieron levantarse y, aún con la chaqueta del chandal puesta, los espectadores menos enterados aún no entendían que era uno más del equipo. Se despojó del chandal y, sin calentar, mientras el público coreaba su nombre, fue hacia el balón, lo colocó y de un punterón que todavía estaría en órbita si no lo hubiera detenido la red, consiguió el gol de la victoria. No había tiempo para más. 2-1 y revalidábamos el título. Augusto que, literalmente, no llegó a jugar ni un sólo segundo de aquella final, fue el gran ejecutor de la victoria y salió manteado a hombros del pabellón camino del bar de Juan, donde bebimos champán en los trofeos recien recibidos.

Crónica de la final del 96 de la Liga Interna del CMU La Salle, Zaragoza

Crónica de la final del 96 de la Liga Interna del CMU La Salle, en mis blogs de aquella época. :)

¿Quién fue el más importante de la final? ¿Quién es el más importante en un grupo? La respuesta correcta es, nadie.
El grupo funciona bien mientras funciona como grupo y se reconocen las capacidades de cada cual y su aportación. Si alguien falta, el grupo ya no es el grupo, sino otra cosa distinta (otro grupo distinto, si hay suerte), con otras capacidades y funcionamiento, con formas distintas de resolver problemas. Aquella final yo estuve en el campo 65 minutos. Augusto, apenas unos segundos. Sin duda, ninguno habríamos sido campeones sin contar con el trabajo del otro. Sin contar con el trabajo del resto del equipo.

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